¿Por qué fracasan algunas ‘lipos’?

    Aunque no existe un índice de fracaso o tasa de reincidencia, es sabido que no son pocos los casos de personas que acudieron a la liposucción para ponerle punto final a su exceso de grasa en regiones específicas del cuerpo, pero que al cabo de un tiempo vieron esa pesadilla de regreso. Según el cirujano Ernesto Barbosa, secretario ejecutivo de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva, tampoco son contados los pacientes que ven en este procedimiento una opción rápida y efectiva para quitarse, literalmente, un peso de encima. Y por eso se someten a él en varias oportunidades, olvidando los riesgos de una intervención de este tipo.

    Una barranquillera de 35 años –que pidió no revelar su identidad– contó que se ha sometido a dos liposucciones. La primera, cuando tenía 24. Dice que se la practicó, a pesar de ser delgada, para quitarse unos ‘gorditos’, para tener un cuerpo más definido. En esa ocasión, asegura, logró seguir hábitos saludables de alimentación y ejercicio, y sintió que había sido una buena decisión.

    Dos años después quedó embarazada y, tras el parto, sufrió de sobrepeso. Pensó que una segunda liposucción podría ayudarle a recuperar la figura y acudió al procedimiento nuevamente. El resultado no fue el esperado, tanto por el sitio que eligió para hacerlo como por su conducta en el posoperatorio: comía en exceso y alimentos poco saludables.